Ventaquemada figura en la historia de Colombia porque en su territorio se encuentra gran parte del histórico campo de Boyacá y en su virtud de que dentro del poblado se cumplieron acontecimientos trascendentales de la campaña Libertadora.
La batalla de Boyacá se libro en jurisdicción de este municipio. Tiene pues en su seno el mas grande y preciado tesoro de la historia colombiana.
El 8 de agosto de 1819, una vez consumada la derrota definitiva de los peninsulares que opriman la Nueva Granada, los ejércitos victoriosos de la liberación llegaron a Ventaquemada, llevando a los prisioneros españoles hechos en el campo de combate.
El libertador llego de los primeros al histórico poblado y paso revista en la plaza principal a los prisioneros. Con la prodigiosa retentiva que siempre tuvo, reconoció entre ellos a Francisco Vignoni, el traidor de Puerto Cabello en l812 y le dijo.
Vignoni: que merece el jefe de una guarnición a quien se le ha confiado la defensa de una plaza fuerte y en vez de cumplir su deber se donde al enemigo, entrega a sus amigos para ser sacrificados; quita toda esperanza a los que sobreviven, toma parte con los enemigos para inmolar a los rendidos y esclavizar a su patria?
Vignoni, contesto: señor merece ser ahorcados.
Pues ahórquese usted, y dirigiéndose a un oficial le dijo: Ahorque usted a ese traidor, ya lo oye.
Donde mi General?
Ahí en el alar de esa casa.
Vignoni al ponerse el lazo al cuello, cuentan que exclamó: Perdóname Dios mió, esta es la justicia de Dios.
El libertador dijo al alcalde, “A las cuatro de la tarde hace enterrar usted ese cadáver”.
La orden fue cumplidaza y los despojos del infeliz Vignoni fueron entregados a la tierra en el sitio demonizado “El cementerio Viejo”.
El día 8 de agosto, en la historia “Casa de Teja” situada a cinco cuadras de la plaza, en una mesa que allí se conserva, el general Soublette escribió parte de la gloriosa jornada de Boyacá, documento que fue dictado personalmente por el Libertador.
La academia Nacional de Historia en visita hecha a Ventaquemada el 21 de febrero del año en curso, aceptó por evidente la tradición y dispuso la conservación de la mesa cuya fotografía ilustra la presente publicación.
En el año de 1812 el territorio del municipio, en el sitio denominado alto de la virgen se trabó un reñido combate entre las fuerzas del general Antonio Nariño dirigidas por el brigadier José Ramón de Leiva y la vanguardia del general Antonio Baraya. Los centralistas fueron derrotados y de allí emprendieron
el regreso a Santa Fe.
NOMBRE.
Por tradición se sabe que la vereda de “Compromiso” a distancia de unos 1.200 metros de la población, existió una tienda de tapia pisada que se llamó “la Ventana”. Por el año 1775 era muy grande el tránsito y el consiguiente concurso de gentes a dicho lugar. Una noche, por descuido, el fuego consumió la casa. Desde entonces paso a la posterioridad el nombre de “Venta Quemada”. Un año después se fundó el pueblo que por costumbre llevó aquel nombre.
Ventaquemada figura en la historia de Colombia porque en su territorio se encuentra gran parte del histórico campo de Boyacá y en su virtud de que dentro del poblado se cumplieron acontecimientos trascendentales de la campaña Libertadora.
La batalla de Boyacá se libro en jurisdicción de este municipio. Tiene pues en su seno el mas grande y preciado tesoro de la historia colombiana.
El 8 de agosto de 1819, una vez consumada la derrota definitiva de los peninsulares que opriman la Nueva Granada, los ejércitos victoriosos de la liberación llegaron a Ventaquemada, llevando a los prisioneros españoles hechos en el campo de combate.
El libertador llego de los primeros al histórico poblado y paso revista en la plaza principal a los prisioneros. Con la prodigiosa retentiva que siempre tuvo, reconoció entre ellos a Francisco Vignoni, el traidor de Puerto Cabello en l812 y le dijo.
Vignoni: que merece el jefe de una guarnición a quien se le ha confiado la defensa de una plaza fuerte y en vez de cumplir su deber se donde al enemigo, entrega a sus amigos para ser sacrificados; quita toda esperanza a los que sobreviven, toma parte con los enemigos para inmolar a los rendidos y esclavizar a su patria?
Vignoni, contesto: señor merece ser ahorcados.
Pues ahórquese usted, y dirigiéndose a un oficial le dijo: Ahorque usted a ese traidor, ya lo oye.
Donde mi General?
Ahí en el alar de esa casa.
Vignoni al ponerse el lazo al cuello, cuentan que exclamó: Perdóname Dios mió, esta es la justicia de Dios.
El libertador dijo al alcalde, “A las cuatro de la tarde hace enterrar usted ese cadáver”.
La orden fue cumplidaza y los despojos del infeliz Vignoni fueron entregados a la tierra en el sitio demonizado “El cementerio Viejo”.
El día 8 de agosto, en la historia “Casa de Teja” situada a cinco cuadras de la plaza, en una mesa que allí se conserva, el general Soublette escribió parte de la gloriosa jornada de Boyacá, documento que fue dictado personalmente por el Libertador.
La academia Nacional de Historia en visita hecha a Ventaquemada el 21 de febrero del año en curso, aceptó por evidente la tradición y dispuso la conservación de la mesa cuya fotografía ilustra la presente publicación.
En el año de 1812 el territorio del municipio, en el sitio denominado alto de la virgen se trabó un reñido combate entre las fuerzas del general Antonio Nariño dirigidas por el brigadier José Ramón de Leiva y la vanguardia del general Antonio Baraya. Los centralistas fueron derrotados y de allí emprendieron
el regreso a Santa Fe.
NOMBRE.
Por tradición se sabe que la vereda de “Compromiso” a distancia de unos 1.200 metros de la población, existió una tienda de tapia pisada que se llamó “la Ventana”. Por el año 1775 era muy grande el tránsito y el consiguiente concurso de gentes a dicho lugar. Una noche, por descuido, el fuego consumió la casa. Desde entonces paso a la posterioridad el nombre de “Venta Quemada”. Un año después se fundó el pueblo que por costumbre llevó aquel nombre.